Comunicado Geografía
- 20 oct 2017
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Me llamo Patricia García. Soy estudiante de tercer curso del Grado de Geografía y Ordenación del Territorio en la Facultad de Letras del campus de UCLM, en Ciudad Real. La actual situación que sufre esta carrera es muy precaria. A mediados del curso 2016-17, sobre el mes de febrero, los alumnos y alumnas de Geografía fuimos convocados a una reunión por nuestros profesores. En dicha reunión se nos comunicó el posible cierre de nuestra carrera por baja matriculación.
Ante esto, empezamos a movilizarnos y a tomar medidas para poder salvar nuestro grado. Medidas que el departamento de Geografía propuso a Rectorado, como fueron un doble grado con Historia o una reestructuración del grado para darle competencias en medio ambiente, entre otras. Todas fueron denegadas. La única opción que se nos dio entonces fue la mención en el Grado de Historia. Mención que eliminaría la titulación de geógrafos como especialidad y sería una opción a escoger en el tercer curso de Historia, quedando el título como “graduado en Historia con mención en Geografía”. Lógicamente, esta medida no nos satisfizo en absoluto. Por tanto, el Colectivo Estudiantil de Ciudad Real (CECR), junto con la Delegación de Estudiantes de la Facultad nos pusimos en marcha para intentar evitarla.
En primer lugar, realizamos una campaña de información para que nuestros compañeros y compañeras estuvieran al tanto de lo que estaba sucediendo. Después, realizamos un referéndum en la facultad de letras entre estudiantes y profesores, cuyos resultados fueron de apoyo total en contra del cierre del grado. Además, llevamos a cabo una campaña de información que se hizo extensiva al resto del campus, recogiendo firmas en las demás facultades, y llegando a recabar más de 2500 firmas en contra del cierre de Geografía. Nos concedieron una reunión con la vicerrectora de docencia. La única respuesta que nos dio ella fue una llamada a la calma para que dejáramos de publicitar el grado de esa manera, ya que “sólo se le da mala imagen a Geografía si decís que se cierra”. Alegaba, además, que no iban a cerrar Geografía, y que solo querían salvarla metiéndola en Historia y que teníamos que apoyarlos, puesto que estaban de nuestro lado. Evidentemente, fue una reunión con la que pretendían callarnos, pues, en lugar de asumir responsabilidades y buscar posibles soluciones, la vicerrectora solamente se excusó, apuntando como culpables de la situación a otros órganos de la universidad.
Por otro lado, la Delegación de Alumnos de Campus y el Consejo de Representantes, los cuales se posicionaron de forma privada a favor de nuestra reivindicación, no hicieron absolutamente nada más por la causa. Nos prometieron un comunicado de apoyo, el cual aún hoy estamos esperando. Recientemente, tras la entrega de firmas y la petición de una reunión con el rector, se nos concedió una reunión con la vicerrectora de estudiantes. Desgraciadamente, nos encontramos con más de lo mismo, si bien con una novedosa petición. Fue, en palabras textuales: “no penséis que es una decisión tomada a la ligera” y “transmitiré vuestras propuestas al rector”.
En nuestro centro el apoyo no mejoraba, pues tuvimos que escuchar cómo nuestro decano, Matías Barchino, hacia las siguientes declaraciones: “el grado de geografía es inviable y se cierra por responsabilidad social”. No obstante, nos preguntamos que entiende nuestro decano por responsabilidad social, ya que la gestión de un centro educativo no debe hacerse como si fuera una empresa, sino como un servicio que se debe ofrecer a la sociedad. Un servicio que se ha visto amenazado estos últimos años por las diferentes medidas educativas y políticas promovidas por los gobiernos regionales, y cuya oferta vemos cómo desaparece poco a poco, lo que, en suma, impide ampliar el abanico de posibilidades que esta titulación ofrece por su carácter multidisciplinar. Pero esto no queda aquí, pues para conseguir desmovilizar a los profesores y forzarlos a aceptar esta decisión, se les puso en la tesitura de que la única forma de mantener las líneas de investigación y los puestos de trabajo es aceptar la decisión de integrarse dentro del grado de Historia.
Los estudiantes de mi carrera sólo pedimos una reestructuración de nuestro grado que no implique cerrarlo ni eliminarlo de la región, las cuales parecen ser la única opción que plantea Rectorado. Al eliminar Geografía y Ordenación del Territorio del campus de Ciudad Real estaría quitando el derecho de mucha gente a estudiar lo que le gusta y puede, ya que es en Ciudad Real la única ciudad de Castilla-La Mancha donde se oferta dicho grado. Geografía es una carrera con carácter multidisciplinar que posee un plan de estudios muy estructurado, necesario en esta región, que, con más promoción que la actual, tendría un futuro muy prometedor. El problema de baja matriculación de Geografía no se da porque no sea interesante o porque no tenga ninguna utilidad, se da porque no tiene la promoción necesaria que debería hacerse desde la Secundaria para que los y las estudiantes no la infravalorasen y pudiesen conocerla mejor. Pero también se debe a la irresponsabilidad del gobierno regional, ya que no hace, ni hizo, nada por promover la existencia de salidas profesionales para las carreras de letras. El bajo número de alumnos en Geografía no es un problema sólo de nuestra carrera, es un problema de toda la Facultad de Letras, de toda Castilla-La Mancha y de toda la educación de este país. Los recortes de María Dolores de Cospedal, mantenidos por García Page, las altas tasas a las que hay que hacer frente y la elitista política de becas, entre otras medidas, es lo que ha propiciado la bajada de la matriculación. Algo que en nuestra región se nota de forma más acusada, pues los recursos de los que disponemos son más limitados e imposibilitan a las y los hijos de la clase trabajadora el acceso a nuestra universidad.
Si la única opción que se da a una carrera de baja matriculación es cerrarla y/o integrarla en otra, ¿qué futuro nos espera? Hoy es Geografía, pero mañana puede ser cualquier otra. Se está viendo cómo las carreras de Historia del Arte, Lenguas Modernas, Filología Hispánica o Estudios Ingleses, entre otras, están siguiendo los mismos pasos de Geografía y han ido perdiendo alumnos a lo largo de estos años. Pero esta realidad trasciende fuera de la facultad de letras, pues de las aproximadamente 80 titulaciones que se ofertan en nuestra universidad, unas 30, son de baja matriculación. Por eso, pedimos planes de reestructuración para los grados de baja matriculación, no que nos vayan quitando titulaciones bajo la excusa “no son rentables”; las soluciones hay que buscarlas ahora, antes de que el problema sea irremediable.
Los alumnos y alumnas de Geografía, junto a toda la gente que nos ha apoyado, como el CECR, la Delegación de Estudiantes de Letras, asociaciones de vecinos, el Colegio de Geógrafos o la AGE, así como otras muchas universidades y personas a título particular, vamos a seguir luchando por una educación accesible a los hijos e hijas de clase trabajadora, publica, critica y científica, empezando por volver a instaurar el Grado de Geografía y Ordenación del Territorio.



















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